Mujer
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viernes, 2 de abril de 2010

El Enigma de la Femineidad


Se intentará cercar la incidencia fundamental que el enigma de la femineidad ha tenido sobre la creación literaria y artística en el siglo XX.
En la historia del pensamiento el problema del deseo ha sido un enigma sobre el cual han meditado los hombres en todos los tiempos.
La femineidad, su fascinación, su misterio, lo insondable de sus laberintos, han sido un verdadero escándalo que esperó veinticinco siglos para que Freud renueve la hazaña comenzada por Sócrates cuando proclama que es por la boca de una mujer que surgió para él la iluminación de la verdad sobre Eros... "el develamiento del significado más oculto, que era el de los misterios estaba reservado a las mujeres".
El escándalo de esta afirmación ha sido renovado por los grandes creadores de este siglo en los distintos ámbitos de la creación filosófica, poética, artística...
El enigma del deseo, sus paradojas y sus trampas mortíferas, la belleza, la muerte y la inmortalidad se han entretejido con los filtros del amor para constituir el lugar de la femineidad como esa extranjera que es toda mujer para el hombre donde podrá descubrir la fascinación de una verdad sobre el goce.
Mujeres... musas inspiradoras... creativas... fugitivas... mortíferas... malvadas... atrapadas por las pesadillas de la locura... han servido a los hombres de genio acompañando su producción hasta llevarlos a una interrogación y una búsqueda sobre la condición femenina.
El cambio de siglo y la entrada en el siglo XX han permitido el surgimiento de mujeres que se recortan con luz propia marcadas por la singularidad de un estilo encarnando con su voz el pensamiento femenino en un medio dominado desde siempre por el hombre, han ofrecido con su vida y su obra las inquietudes culturales que estaban transformando de un modo decisivo el horizonte intelectual en esos años cruciales, sobre todo en el panorama intelectual centroeuropeo.
Mujeres... diferentes soluciones al enigma del deseo y del sexo nos ofrecen la ocasión de interrogar la relación con el talento creativo.

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